La capital de Alemania es una de las que se engalana con mayor profusión para la Navidad. Si nos estamos planteando unas pequeñas vacaciones en estas fechas con las que desconectar unos dÃas (que siempre viene bien), ésta puede ser una excelente opción. Muchas compañÃas de bajo coste ofertan vuelos bastante asequibles, sobre todo aprovechando el tirón de la temporada, y tampoco resulta complicado encontrar hoteles baratos en el centro de BerlÃn. AsÃ, podemos pegarnos una escapada por un precio no demasiado costoso, y de paso conocer una de las ciudades más relevantes de Europa.
Recorriendo las calles de BerlÃn seremos testigos de los numerosos episodios históricos transcurridos en esta ciudad. En nuestra visita podremos disfrutar de sus calles,monumentos y museos, y también de sus mercadillos. Si queremos descubrir su vida nocturna, esta ciudad ofrece múltiples posibilidades.
Mercadillos de Navidad en BerlÃn
El principal atractivo turÃstico de estas fechas son, cómo no, los numerosos mercados de Navidad que se instalan en sus calles y plazas. Podemos visitar hasta cincuenta de los mismos, y volver a casa con souvenirs artesanales o productos de alimentación tÃpicos. De todos ellos, el más conocido es el Mercado de los Gendarmes.
En ellos podremos disfrutar, además de un ambiente incomparable, del famoso glühwein, un vino dulce y especiado que se toma muy caliente, por lo que resulta muy reconfortante. Al adquirir el glühwein, pagaremos tanto el vino como la taza que lo contiene. Podemos quedarnos la taza, pero si la devolvemos nos devolverán una parte de lo que hemos pagado.
Qué ver en BerlÃn
BerlÃn es muy diferente de otras ciudades europeas, ya que, debido a la guerra mundial y a los bombardeos gran parte de los edificios antiguos fueron destruidos. Incluso podemos encontrar monumentos históricos semiderruidos por el impacto de las bombas, como La Iglesia de La Memoria.
Arquitectónicamente, veremos zonas muy diferenciadas en la ciudad:
- En la parte Este de BerlÃn, que pertenecÃa a la República Democrática Alemana como toda Alemania Oriental, veremos gigantescos y monótonos edificios, muy acordes con la ideologÃa socialista de la época. Merece la pena pasear por Karl-Marx-Allee para verlos.
- Por otro lado, veremos edificios sobrios levantados durante la época en que Hitler estuvo en el poder: se caracterizan por su gran tamaño y sus formas cuadradas, con algún sÃmbolo del régimen y principalmente construidos en hormigón, como el Ministerio de Finanzas.
- El distrito de Prenzlauer Berg, de estilo bohemio, destaca por sus edificios coloridos
Entre sus monumentos más significativos, destacan:
- La inmensa Puerta de Brandenburgo es uno de los destinos obligados para todo turista. En Navidad, además, suele instalarse junto a ella una enorme pista de patinaje; una diversión que, si viajamos con niños, les encantará. Y, por supuesto, no podemos perdernos la entrada del año junto a ella, uno de los acontecimientos que se vive con mayor intensidad en la ciudad.

- El Reichstag, de estilo neorrenacentista, la visita es gratuita aunque suele haber cola para entrar. Merece la pena subir a la cúpula de cristal y ver la vista.
- El muro de BerlÃn y el museo del muro: podremos recorrer el muro y ver las pinturas que lo decoran.
- El Checkpoint Charlie, era la única de paso para pasar de una zona de BerlÃn a la otra mientras estuvo el muro.
Museos en BerlÃn
BerlÃn se caracteriza también por su amplia oferta cultural , y en sus museos podremos encontrar piezas únicas en el mundo, como la Puerta de Ishtar en el Museo de Pérgamo, y el busto de Nefertiti en el Neues Museum.
- La oferta cultural de BerlÃn es muy grande. Tenemos museos para todos los gustos, edades e intereses: hasta 170, entre museos de pintura, galerÃas, etc. BerlÃn es una de las ciudades impulsoras del arte en el mundo occidental actual, y eso se nota con sólo pasear por sus calles. Numerosas manifestaciones artÃsticas están presentes por doquier, tanto de estilos clásicos como vanguardistas.
- Si nos gusta la temática medieval, en BerlÃn podemos visitar la aldea-museo Düppel: una reconstrucción en 12 hectáreas de un pueblo de la época, en la que podemos sumergirnos en su modo de vida. Como podéis ver, hay posibilidades de sobra como para no aburrirse.
Cómo desplazarse en BerlÃn
BerlÃn es una ciudad muy amplia, por lo que no podremos visitarla convenientemente sin utilizar el transporte público. Podemos utilizar tanto el metro (U-Bahn) como el tranvÃa (S-Bahn). Para estar varios dÃas, lo más económico es coger el billete de siete dÃas. El metro está abierto durante toda la noche durante el fin de semana, y hasta la 1 de la madrugada entre semana.
Postdam
Si disponemos de tiempo y el clima lo permite, merece la pena visitar Postdam, declarada como Patrimonio de la Humanidad, y que consta de maravillosos palacios y jardines.


