Al norte de la ciudad de Munich se construyó el Estadio OlÃmpico para los Juegos de 1972. En aquel momento la apariencia del estadio fue toda una sensación estética y arquitectónica para la época, ya que la cubierta del graderÃo simulando una enorme tela combada y flotante fue un logro artÃstico de primer orden. De hecho, hoy en dÃa la visita (su interior está abierto para turistas) sigue impresionando y el estadio aparece fotografiado y descrito en cualquier manual de arquitectura del siglo XX.

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Durante décadas, en este estadio ha jugado sus partidos el prestigioso club del Bayern de Munich. Si bien, en los últimos años el equipo se ha desplazado a un campo más moderno, el Allianz Arena, quizás más moderno y práctico, pero sin el encanto que posee el antiguo campo.
Desde luego que el estadio es la gran atracción para todos que se acercan hasta el Parque OlÃmpico de Munich, más todavÃa si los visitantes son un poco futboleros. Sin embargo, el Parque OlÃmpico tiene otros muchos atractivos.
Es la zona de ocio y esparcimiento más querida por los muniqueses. Raro es el dÃa sin algún acto festivo o cultural a lo largo de la extensión del Parque. Por ejemplo en su hermoso teatro al aire libre, donde se pueden escuchar conciertos de cualquier estilo musical, desde sinfonÃas clásicas a grupos de rock.
Otro punto de atracción del Parque es el lago central, en torno al cual diversos chiringuitos disponen de bancadas a la intemperie donde disfrutar de lo más emblemático de la gastronomÃa bávara: sus jarras de cerveza rubia (especialmente recomendable la Paulaner) y platos con salchichas, codillo o pollo asado, todo inevitablemente acompañado por las kartoffen (patatas).
Si vais a Munich no os perdáis esta visita. Una tarde estupenda.
