Proponemos la ascensión a un pico, pero no por el medio más habitual que es el senderismo o el alpinismo, sino en un tren de vapor, que hoy en dÃa, a inicios del siglo XXI sigue funcionando.

Foto: Flickr.com
La estación de Brocken, en la antigua República Democrática Alemana, es la estación más alta del paÃs, sin contar aquellas a las que llegan trenes de cremallera. El tren llega hasta una altitud que supera los 1.100 metros. Cuando llegamos allÃ, además de disponer de una visión panorámica esplendorosa de esta región del norte de Alemania yde toda la sierra de Harz, el lugar también es un buen sitio para apreciar un paisaje natural valioso, de hecho es Parque Nacional.
Por otro lado, la cumbre de Brocken, a 1.142 metros de altitud, tiene una historia interesante, ya que fue un enclave muy importante durante el régimen comunista, ya que se convirtió en zona de seguridad militarizada.
Cuando a principios de los años 90 del pasado siglo se planteó reabrir la lÃnea del ferrocarril a vapor hasta este lugar, hubo muchas crÃticas en dos sentidos. Por un lado, quiénes decÃan que al ser una especie de fortaleza para la seguridad alemana no debÃa ser visitable. Y por otra parte, los conservacionistas se oponÃan a un flujo masivo de visitantes por el espacio protegido del Parque Nacional. Sin embargo, el impulso turÃstico que podÃa suponer viajar en un tren a vapor, ganó.
Asà pues, hoy en dÃa es posible realizar una bella excursión, a un espacio natural precioso, con una historia de intrigas ocultas, y todo ello montado en un medio de locomoción de otros tiempos. Y por si fuera poco, además el lugar tiene su toque literario, ya que las laderas de esta montaña las cita Goethe al inicio de su obra Fausto.
