La cultura alemana, a lo largo de la historia universal, ha sido sinónimo de riqueza innata en cuanto a costumbres, tradiciones, y legado arquitectónico se refiere. Tanto en ámbitos como los estilo clásicos de escultura, pintura y literatura, los germánicos también brindan arte contemporáneo siguiendo, claro está, patrones estéticos de sus ancestros. Así, un establecimiento donde se pueda apreciar aquellos atributos es el museo o, mejor dicho, los diversos de ellos que posee una de las naciones más bellas del mundo.
De esta manera, la capital alemana, la memorable Berlín, nos relata parte de su historia en el Museo Judío de aquella ciudad. Es de tal impacto que en su primer año (1999), más de quinientas mil personas se dieron cita por sus pasillos, en especial para escuchar más de cerca sobre lo vivido en la Segunda Guerra Mundial por el pueblo judío, sus costumbres y su legado, a través de atrayentes coloquios, conciertos y charlas para los más pequeños. Es importante mencionar que no solo podemos observar obras artísticas e información sobre el Holocausto sino que encontraremos objetos utilizados en la vida del día a día del pueblo judío durante más de dos mil años.
Si eres de las personas a las que les gusta la arquitectura aquí te deleitarás pues la forma y estructura del edificio del museo es muy simbólica, según su diseñador, él deseó mostrar a través de la fachada metálica y los vidrios que forman las ventanas la tristeza, el dolor y el vacío con el que quedó la ciudad tras la muerte de más de 6 millones de personas inocentes. En el interior del museo encontraremos a una de las estructuras más emblemáticas. Se trata de la “Torre del Holocausto”, una estructura de concreto que no nos deja olvidar la masacre ocurrida durante la Alemania Nazi. También en el Museo Judío encontraremos a la zona denominada como el “Jardín del Exilio“, ubicada en el área exterior. Es una especie de reconocimiento al Estado de Israel.
Cerca de él, podemos encontrar el magnífico edificio de La Casa de las Culturas del Mundo conocida también con el nombre de “la ostra embarazada”, promotor matriz de galerías de arte-no europeo. Por sus profesores de talla internacional, aquel centro cultural futurista que data de la década de los 50, busca promover la danza y teatro de etnias de todo el mundo. Vale la pena mencionar que si visitas el lugar es posible que encuentres algunas puestas en escena, exposiciones y hasta conciertos.



